top of page

Comunicación entre parejas: un proceso que construye la relación

  • Foto del escritor: Diana Donoso Figueiredo
    Diana Donoso Figueiredo
  • 28 abr
  • 4 Min. de lectura
Comunicación entre parejas: un proceso que construye la relación - Psicdonoso - Psic. Diana Donoso Figueiredo
Comunicación entre parejas: un proceso que construye la relación - Psicdonoso - Psic. Diana Donoso Figueiredo

Cuando pensamos en los problemas de pareja, es común escuchar que “falta comunicación” o que “no nos entendemos”. Sin embargo, desde la teoría sistémica, la comunicación no es simplemente una herramienta que una pareja usa de forma ocasional, sino el proceso mismo a través del cual la relación se construye, se sostiene y, en algunos casos, se deteriora. No es que la pareja “tenga” comunicación: la pareja es comunicación.


Autores como Paul Watzlawick, desde la Escuela de Palo Alto, plantearon una idea central: es imposible no comunicar. Incluso el silencio, la distancia o la indiferencia transmiten un mensaje. En este sentido, cada gesto, palabra, tono de voz o acción forma parte de un sistema de intercambios donde ambos miembros influyen mutuamente. La comunicación en la pareja es, por lo tanto, circular: lo que uno hace afecta al otro, y la respuesta del otro retroalimenta la conducta inicial.


Desde esta perspectiva, muchos conflictos de pareja no se explican únicamente por diferencias individuales, sino por patrones de interacción que se repiten. Por ejemplo, una persona puede reclamar constantemente atención mientras la otra responde con distancia; cuanto más insiste una, más se aleja la otra, generando un ciclo difícil de romper. En este tipo de dinámicas, no hay un “culpable” único, sino una forma de comunicación que mantiene el problema.


Comprender esto es fundamental, porque desplaza el foco desde “quién tiene la razón” hacia “cómo nos estamos comunicando”. La comunicación deja de ser vista como un simple intercambio de información para convertirse en una estrategia clave de transformación del vínculo. Cambiar la manera en que una pareja se comunica puede modificar profundamente la relación.


Uno de los aportes más importantes de la teoría sistémica es distinguir entre el contenido y la relación en la comunicación. No solo importa qué se dice, sino cómo se dice y qué implica eso para el vínculo. Una frase como “¿vas a salir otra vez?” puede ser interpretada como una simple pregunta o como un reproche, dependiendo del tono, el contexto y la historia de la pareja. Muchas discusiones no surgen por el contenido en sí, sino por el significado relacional que se le atribuye.


En este sentido, mejorar la comunicación en la pareja implica desarrollar una mayor conciencia sobre estos niveles. No se trata únicamente de hablar más, sino de comunicarse de una manera diferente. A continuación, se presentan algunas formas de favorecer una comunicación más saludable:


En primer lugar, es importante aprender a reconocer los patrones repetitivos. Identificar qué ocurre en las discusiones recurrentes —quién inicia, cómo responde el otro, en qué momento escala el conflicto— permite tomar distancia del problema. Este paso es clave para salir de la sensación de estar “atrapados” en la misma situación.


En segundo lugar, resulta fundamental trabajar en la expresión emocional. Muchas veces, lo que se comunica aparece en forma de crítica o reproche, cuando en realidad detrás hay emociones como miedo, tristeza o necesidad de cercanía. Poder decir “me siento desplazado” en lugar de “nunca me tomas en cuenta” cambia significativamente la forma en que el mensaje es recibido.


Otro aspecto central es la escucha. Escuchar no significa simplemente permanecer en silencio mientras el otro habla, sino intentar comprender su punto de vista sin anticipar una respuesta o defensa. La escucha activa implica validar la experiencia del otro, incluso cuando no se está de acuerdo. Este tipo de escucha reduce la escalada del conflicto y abre espacio para el diálogo.


Asimismo, es importante prestar atención a la comunicación no verbal. Los gestos, las miradas, la postura corporal y el tono de voz pueden reforzar o contradecir lo que se dice con palabras. En muchas ocasiones, el mensaje más significativo no es el verbal, sino el implícito. Ser conscientes de esto permite ajustar la manera en que nos expresamos.


Desde la teoría sistémica también se destaca la importancia de evitar las generalizaciones y etiquetas. Expresiones como “siempre haces lo mismo” o “nunca cambias” tienden a rigidizar la relación y dificultan el cambio. En su lugar, es más útil referirse a situaciones concretas y específicas, lo que facilita la búsqueda de soluciones.


Otro elemento clave es la capacidad de introducir pequeñas variaciones en la interacción. Dado que los patrones de comunicación son circulares, un cambio en uno de los miembros puede generar un efecto diferente en el sistema. Por ejemplo, responder de una manera menos defensiva o elegir un momento distinto para hablar de un tema puede alterar la dinámica habitual.


Finalmente, es importante reconocer que mejorar la comunicación no significa eliminar todos los conflictos. Las diferencias son inevitables en cualquier relación. Lo relevante es cómo se gestionan esas diferencias. Una comunicación más consciente y flexible permite que los conflictos se conviertan en oportunidades de crecimiento en lugar de fuentes de desgaste.


El espacio terapéutico de pareja ofrece un contexto privilegiado para trabajar estos aspectos. A través de la intervención del terapeuta, es posible observar los patrones de comunicación en tiempo real, comprender su funcionamiento y ensayar nuevas formas de interacción. La terapia no busca imponer una forma “correcta” de comunicarse, sino ayudar a la pareja a construir un modo propio que favorezca el bienestar de ambos.


En mi consulta psicológica, acompaño a las parejas en el desarrollo de esta destreza fundamental. A través del trabajo terapéutico, mis pacientes pueden transformar sus formas de comunicación, comprender sus dinámicas relacionales y construir vínculos más conscientes, respetuosos y satisfactorios.



Comentarios


bottom of page